México ya no juega solo un partido: juega contra Inglaterra, contra la presión y contra décadas de espera.
El Tri enfrentará a los ingleses el domingo 5 de julio en el Estadio Azteca, en un duelo de octavos de final que llega cargado de historia. México viene de vencer 2-0 a Ecuador y de romper una sequía de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa.
Inglaterra avanzó tras derrotar 2-1 a República Democrática del Congo, pero ahora tendrá que meterse al Azteca, lidiar con la altura, el ambiente y una Selección Mexicana que llega en su momento más fuerte del torneo.
El reto es enorme: México solo ha llegado a cuartos de final en 1970 y 1986, ambas veces jugando en casa. Por eso este partido no es uno más. Es la oportunidad de volver a tocar una puerta que lleva décadas cerrada.
Inglaterra llega como potencia. México llega con estadio, ilusión y una historia pendiente. El domingo no solo se juega el pase: se juega la posibilidad de que el Tri vuelva a creer en grande.
