HOUSTON
CABINA

Estalla la guerra contra Infantino: exigen su renuncia y acusan a la FIFA de estar destruyendo el fútbol.

El enfrentamiento entre Javier Tebas y Gianni Infantino alcanzó su punto más alto. El presidente de LaLiga pidió públicamente la salida del máximo dirigente de la FIFA y lanzó una serie de acusaciones que sacudieron al fútbol internacional.

Tebas aseguró que la actual administración está dañando la estructura del deporte al priorizar la expansión de sus torneos, los intereses comerciales y el control institucional por encima de las ligas, los clubes y los propios futbolistas.

Para el dirigente español, el problema ya no se limita a una diferencia de opiniones. Considera que el modelo impulsado por Infantino amenaza directamente el funcionamiento de toda la industria.

“Su tiempo se terminó”

Javier Tebas fue contundente al hablar sobre la continuidad del presidente de la FIFA.

Desde su perspectiva, Infantino debería abandonar el cargo porque su gestión ha llevado al organismo a tomar decisiones sin escuchar a las principales partes involucradas en el fútbol profesional.

Tebas sostiene que la FIFA actúa unilateralmente, amplía sus competiciones y ocupa cada vez más fechas del calendario sin considerar las consecuencias para las ligas nacionales.

Aunque pidió su renuncia, también reconoció que una salida inmediata parece improbable debido al apoyo político que Infantino conserva dentro del sistema federativo internacional.

La amenaza de un torneo con 64 selecciones

Uno de los principales motivos del conflicto es la posibilidad de ampliar el torneo de 2030 a 64 participantes.

Después de disputar la edición de 2026 con 48 selecciones y 104 partidos, la propuesta de volver a incrementar el número de equipos encendió las alarmas entre dirigentes, clubes y organizaciones europeas.

Tebas considera que semejante expansión provocaría una mayor saturación del calendario, aumentaría el desgaste físico de los jugadores y reduciría el espacio disponible para las competiciones nacionales.

Para el presidente de La Liga, los clubes son quienes pagan los salarios, forman a los futbolistas y sostienen económicamente el deporte durante toda la temporada. Por esa razón, considera injusto que la FIFA continúe aumentando sus torneos sin asumir las consecuencias.

Acusan a la FIFA de convertir el fútbol en un negocio sin límites

Tebas también cuestionó algunas medidas utilizadas durante el torneo de 2026.

El dirigente señaló que determinadas pausas de hidratación se realizaron incluso en estadios con condiciones climáticas controladas. Según su postura, algunas de esas interrupciones habrían servido principalmente para abrir nuevos espacios publicitarios durante las transmisiones.

También criticó la duración extendida del descanso en la final y aseguró que la organización está modificando elementos tradicionales del juego para aumentar sus ingresos comerciales.

Su acusación es directa: la FIFA estaría tomando decisiones pensando primero en el espectáculo, la publicidad y el dinero, mientras el fútbol queda en segundo plano.

La polémica que involucró a Donald Trump

Otro de los episodios señalados por Tebas fue la controversia relacionada con Folarin Balogun durante el torneo.

El delantero estadounidense había sido sancionado, pero su castigo fue posteriormente modificado. El caso adquirió una dimensión política después de que Donald Trump reconociera haber pedido que la situación fuera revisada.

Para Tebas, cualquier intervención externa en una decisión disciplinaria representa un hecho extremadamente grave.

El dirigente español considera que este tipo de episodios alimentan las sospechas sobre la independencia de los organismos encargados de impartir justicia dentro del fútbol.

Una rebelión que comienza a crecer

Las declaraciones de Javier Tebas reflejan un conflicto mucho más profundo entre la FIFA y distintas organizaciones del fútbol europeo.

Durante los últimos años, las ligas y los clubes han expresado su preocupación por la creación de nuevas competencias, el aumento de partidos internacionales y la falta de descanso para los jugadores.

La ausencia del presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, en la final también fue interpretada como una muestra de la tensión existente entre las principales autoridades del fútbol mundial.

Sin embargo, hasta ahora no ha surgido una candidatura capaz de desafiar seriamente el poder de Infantino.

La batalla por el control del fútbol ya comenzó

El debate ya no se concentra únicamente en cuántos equipos deben participar o cuántos partidos puede soportar una temporada.

En el fondo existe una lucha por determinar quién controla el futuro del deporte: la FIFA con sus grandes torneos internacionales o las ligas y los clubes que sostienen la competencia durante todo el año.

Javier Tebas decidió romper el silencio y pedir directamente la salida de Gianni Infantino.

La acusación es una de las más fuertes lanzadas contra el presidente de la FIFA: convertir el fútbol en un negocio cada vez más grande mientras destruye, poco a poco, la estructura que lo mantiene vivo