La Concacaf acaba de firmar una noche histórica. Por primera vez, tres selecciones de la zona ganaron su partido de eliminación directa en una misma Copa del Mundo.
México, Estados Unidos y Canadá no solo llegaron vivos a la fase decisiva. También respondieron cuando el margen de error desapareció y mandaron un mensaje fuerte al resto del torneo: la zona ya no está para participar, está para competir.
Canadá abrió el camino al vencer 1-0 a Sudáfrica con un gol agónico de Stephen Eustáquio, resultado que le dio su primer pase histórico a octavos de final.
Después llegó México, que firmó una actuación poderosa ante Ecuador y ganó 2-0 en el Estadio Azteca. El Tri rompió una espera de 40 años sin ganar un duelo de eliminación directa y ahora enfrentará a Inglaterra.
Estados Unidos completó la marca al derrotar 2-0 a Bosnia y Herzegovina, confirmando que los tres anfitriones siguen con vida y que el torneo también se juega con acento norteamericano.
El dato pesa: nunca antes tres equipos de Concacaf habían ganado su cruce directo en una Copa del Mundo. Lo que antes parecía dominio exclusivo de Europa o Sudamérica, hoy tiene una nueva amenaza.
La Concacaf está viviendo su torneo más fuerte. México sueña, Canadá crece y Estados Unidos avisa. Tres países, tres victorias y una zona que ya no quiere ser sorpresa: quiere ser protagonista.
