¡Jornada histórica! La gran copa vivió una noche de récords, goleadas y marcas que nunca se habían visto.

La jornada 10 del torneo dejó mucho más que resultados: fue una fecha cargada de historia. Japón, Alemania, Países Bajos y Curazao firmaron marcas especiales en una misma noche, convirtiendo el sábado 20 de junio en uno de los días más estadísticos e inolvidables de la competencia.

Los récords que dejó la jornada 10

Japón hizo historia en Monterrey

Japón goleó 4-0 a Túnez en el partido número 1,000en la historia del torneo. Además, se convirtió en la primera selección asiática en ganar uno de los partidos centenarios de la competencia.

También logró otra marca brutal: fue la primera selección asiática en anotar cuatro goles en un partido de la gran copa y ganar por esa diferencia.

Hajime Moriyasu ya es récord para Japón

El técnico japonés llegó a tres victorias en la competencia y se convirtió en el entrenador con más triunfos mundialistas en la historia de Japón.

Manuel Neuer agrandó su leyenda

En el triunfo de Alemania 2-1 sobre Costa de Marfil, Neuer llegó a 21 partidos y se convirtió en el portero con más encuentros disputados en la historia del torneo, superando a Hugo Lloris.

Alemania aseguró boleto

Con esa victoria, Alemania se convirtió en la tercera selección clasificada a la siguiente ronda, junto a México y Estados Unidos.

Países Bajos rompió una marca de 96 años

La Naranja aplastó 5-1 a Suecia y llegó a 14 partidos invicta en la competencia. Nadie había logrado una racha así en la historia del torneo.

El récord anterior era de Brasil, con 13 partidos sin perder entre 1958 y 1966.

Curazao consiguió su primer punto histórico

Después de caer 7-1 ante Alemania, Curazao reaccionó y empató 0-0 contra Ecuador, logrando el primer punto de su historia en la competencia.

Eloy Room fue una muralla

El portero de Curazao hizo 16 atajadas, igualando la marca de Tim Howard de 2014 ante Bélgica. Además, fue la mayor cantidad de atajadas en un partido de 90 minutos.

La jornada 10 no fue una más. Fue una noche de récords, goleadas y nombres que quedaron grabados: Japón brilló, Neuer hizo historia, Países Bajos rompió una marca casi imposible y Curazao celebró como si hubiera ganado una final.