Tuchel ya encontró el primer miedo de Inglaterra: México no solo juega en casa, también juega en las alturas.

Thomas Tuchel ya empezó a medir el tamaño del reto que se le viene a Inglaterra contra México. Y aunque los ingleses llegan con figuras, historia y un Harry Kane encendido, el técnico alemán fue claro: jugar en la Ciudad de México será una prueba durísima.

La principal preocupación de Tuchel es la altura. El partido se jugará en el Estadio Azteca, a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, y el entrenador inglés reconoció que adaptarse físicamente en tan pocos días es prácticamente imposible.

Inglaterra viene de sufrir más de lo esperado ante República Democrática del Congo, pero terminó avanzando con una remontada de 2-1 gracias a dos goles de Harry Kane. Ese resultado los mandó directo al cruce contra una Selección Mexicana que llega encendida, invicta en casa y con la confianza por las nubes tras vencer 2-0 a Ecuador.

Para México, el escenario parece ideal: estadio lleno, clima hostil, altura, presión y una afición que puede convertir el partido en una verdadera caldera. Para Inglaterra, en cambio, el reto será sobrevivir a un ambiente completamente distinto al que está acostumbrada.

Tuchel sabe que no solo enfrentará a once jugadores. Enfrentará al Azteca, a la altura, al ruido, al desgaste y a un México que llega en su momento más emocionante de los últimos años.

El duelo será el domingo 5 de julio y puede marcar una noche histórica. Inglaterra llega como potencia. México llega como anfitrión herido de años de frustraciones. Y esta vez, hasta Tuchel ya entendió que el miedo no está en el rival: está en todo lo que rodea al partido.