El Mundial 2026 será el más grande de todos los tiempos, pero hay un dato que está provocando un intenso debate entre aficionados y especialistas alrededor del mundo.
De los 1,248 futbolistas convocados para la Copa del Mundo, un total de 289 jugadores defenderán una selección diferente al país donde nacieron, una cifra nunca antes vista en la historia de los Mundiales. Esto significa que prácticamente uno de cada cuatro futbolistas competirá bajo una bandera distinta a la de su lugar de nacimiento.
Las razones son diversas: raíces familiares, doble nacionalidad, procesos migratorios y las reglas de elegibilidad de FIFA que permiten representar a un país por ascendencia o vínculos familiares. El fenómeno ha crecido de forma exponencial en las últimas décadas y alcanzará su punto más alto en 2026.
El caso más sorprendente es el de Curazao, que llevará 25 jugadores nacidos fuera de la isla y solamente uno nacido en territorio curazoleño. También destacan selecciones como RD Congo y Marruecos, que cuentan con una gran cantidad de futbolistas formados en otros países.
Entre los anfitriones también existen varios casos. México tendrá cinco jugadores nacidos fuera del país, mientras que Estados Unidos contará con seis y Canadá con siete. En total, 40 de las 48 selecciones participantes presentan al menos un futbolista nacido en otra nación.
Por otro lado, solamente ocho selecciones acudirán al Mundial con planteles integrados exclusivamente por jugadores nacidos en su territorio. Entre ellas aparecen potencias como Brasil y Colombia.
