NUEVA YORK EXPLOTA.

Los Knicks están oficialmente de regreso en unas Finales de la NBA después de 27 años de humillaciones, fracasos y reconstrucciones eternas.

Y lo hicieron aplastando.

New York destrozó 130 a 93 a Cleveland para barrer la Final de Conferencia y completar una de las historias más impactantes de toda la temporada NBA.

La última vez que los Knicks habían llegado tan lejos fue en 1999.
Hace casi tres décadas.

Desde entonces pasaron entrenadores, estrellas, proyectos fallidos, burlas y temporadas para el olvido.

Pero hoy todo cambió.

Madison Square Garden volverá a vivir unas Finales de la NBA.
Y la ciudad ya está completamente fuera de control.

Jalen Brunson se convirtió en el rostro absoluto de la resurrección neoyorquina liderando una serie dominante donde Cleveland jamás encontró respuestas.

La barrida fue brutal.
Y el mensaje también.

Los Knicks ya no son una historia romántica.
Son contendientes reales al campeonato.

Ahora esperan rival entre Oklahoma City y San Antonio mientras toda Nueva York empieza a creer algo que parecía imposible hace años.

Que el título finalmente podría volver a casa.