México se viste de verde para una noche histórica: Aguirre prepara su once más serio ante Ecuador.

La Selección Mexicana está frente a una de esas noches que pueden cambiar el ánimo de todo un país. El Tri enfrentará a Ecuador en los 16avos de final y Javier Aguirre ya comienza a perfilar el equipo con el que buscará mantener vivo el sueño.

El partido se jugará en el Estadio Ciudad de México, con un ambiente que promete ser impresionante y con un detalle que le agrega todavía más carga emocional: México volverá a jugar con camiseta verde, el color que más identifica a la Selección y que conecta directamente con la historia, la afición y las grandes noches del futbol mexicano.

Aguirre sabe que Ecuador no es un rival cualquiera. El equipo sudamericano llega motivado después de vencer a Alemania y con jugadores capaces de correr, presionar y castigar cualquier error. Por eso, el plan del Vasco apunta a tener más control de pelota, evitar pérdidas peligrosas y cortar la velocidad ecuatoriana antes de que tome campo abierto.

La posible alineación de México sería con Tala Rangel en la portería; Jorge Sánchez, Edson Álvarez, Johan Vásquez y Jesús Gallardo en defensa; Erik Lira y Luis Romo como doble contención; Brian Gutiérrez como enlace, aunque Gilberto Mora también pelea fuerte por ese lugar; y adelante Julián Quiñones, Raúl Jiménez y Roberto “Piojo” Alvarado.

La gran duda está en el mediocampo. Brian ofrece pausa, lectura y conexión con los delanteros, mientras que Mora representa frescura, atrevimiento y ese talento joven que puede cambiar un partido con una jugada. Aguirre tendrá que decidir si apuesta por experiencia o por chispa.

Arriba no parece haber misterio. Quiñones, Raúl y el Piojo se perfilan como el tridente de confianza. México necesita intensidad por fuera, presencia en el área y contundencia, porque en eliminación directa no basta con jugar bien: hay que golpear cuando aparece la oportunidad.

El verde vuelve en el momento perfecto. No es solo un uniforme; es una declaración. México saldrá con su color más emblemático en una noche donde la presión, la historia y la ilusión estarán sobre la misma cancha.

Ecuador llega con hambre. México llega con una deuda histórica. Y Aguirre prepara un once diseñado para competir, controlar y atacar el partido desde el primer minuto.

La mesa está puesta: camiseta verde, estadio lleno, rival peligroso y una Selección que tiene la oportunidad de dar un golpe que sacuda toda la Copa.