El veterano Javier Aquino, vivió uno de los momentos más difíciles de su carrera al despedirse de Tigres UANL después de diez años de historia, títulos y entrega, y lo hizo con palabras duras y directas hacia la directiva y el cuerpo técnico.
Un ciclo que termina con sabor amargo
Aquino anunció su salida del club regiomontano de cara al Clausura 2026, poniendo fin a una década en la que se consolidó como uno de los referentes del equipo. Lo hizo con gran impacto emocional, incluso con lágrimas y palabras sinceras en redes sociales, donde explicó que no fue solo la despedida lo difícil, sino cómo se dio todo el proceso.
Sus quejas más fuertes
1. Falta de claridad y honestidad
Aquino dejó en claro que lo que más le dolió no fue dejar Tigres, sino la forma en que la directiva y su excompañero el técnico Guido Pizarro manejaron su salida. Según el jugador, ambos no fueron claros ni transparentes sobre su futuro con el club y le dieron largas hasta el final del contrato.
2. Comunicación a última hora
Relató que la decisión de no renovarle la continuidad se le informó muy tarde solo días antes de que terminara su contrato después de haber disputado una final con el equipo, lo que para él fue una falta de respeto tras años de servicio.
3. Expectativas frustradas
Aunque hubo acercamientos para hablar de su situación, Aquino afirmó que nunca se le presentó una propuesta clara de renovación ni un plan concreto, lo que lo decepcionó enormemente después de todo lo que dio por Tigres.
4. Valores del club en entredicho
En una declaración que ya ha generado debate, señaló que la dirigencia actual no representa, en su opinión, los valores que él entiende como propios de la institución, lo que intensificó su crítica y debe abrir un diálogo sobre la cultura interna del equipo.
Un legado que no se olvida
Aunque la salida fue amarga, el palmarés de Aquino con Tigres sigue siendo impresionante:
- Más de 440 partidos con el club.
- Más de una década al servicio del equipo.
- Parte clave de múltiples campeonatos de liga y torneos importantes.
Su salida marca el fin de una era en Tigres y deja preguntas abiertas sobre cómo el club gestiona la transición de sus figuras históricas, mientras que fans y comentaristas debaten si merecía un adiós más digno.

