La emoción por un resultado dramático terminó convirtiéndose en una polémica que ahora analiza la Federación Mexicana de Futbol. La Comisión Disciplinaria abrió una investigación contra Efraín Juárez, técnico de Pumas, por el festejo que realizó al terminar el empate 2 a 2 ante Cruz Azul en la Jornada 11 del Clausura 2026.
Tras el silbatazo final en el Estadio Olímpico Universitario, Juárez celebró de forma eufórica el gol que le dio el empate a su equipo y realizó un gesto señalándose los genitales mientras gritaba hacia la tribuna, una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales y generó fuertes críticas.
El comportamiento fue considerado inapropiado por la Comisión Disciplinaria, que ya analiza el caso y podría imponer una multa económica al entrenador universitario, la cual se estima entre 235 mil y 342 mil pesos, aunque en principio no habría suspensión deportiva.
La polémica llega en un momento delicado para Pumas, que pelea en la parte alta de la tabla del Clausura 2026 y se prepara para partidos clave en la recta final del torneo.
Opinión Aldo Quiroz
Efraín Juárez olvida algo fundamental. Él no es el protagonista del espectáculo. El fútbol se juega para la gente y en las tribunas hay niños, niñas, mamás y personas mayores que merecen respeto. Así como los aficionados no tienen derecho a insultar por el simple hecho de pagar un boleto, mucho menos una figura pública y representante de un club histórico como Pumas puede darse el lujo de hacer una vulgaridad así. Ese tipo de gestos no deben normalizarse y, si hay sanción, debe ser ejemplar.

