El ciclismo mundial entra en una de las semanas más esperadas del calendario. La Milán-San Remo 2026, el primer Monumento de la temporada, se perfila como un auténtico choque de titanes entre Tadej Pogačar y Mathieu van der Poel, dos de los ciclistas más dominantes de la última década.
La carrera se disputará el 21 de marzo con un recorrido de 298 kilómetros entre Pavia y Sanremo, una de las pruebas más largas y estratégicas del calendario WorldTour. Como siempre, los puntos clave serán la Cipressa y el Poggio, las dos subidas finales donde normalmente se decide todo.
Pogačar llega con una motivación especial: Milán-San Remo es uno de los pocos Monumentos que aún no ha ganado en su carrera. En los últimos años ha estado muy cerca incluso subiendo al podio, pero la combinación de tácticas, viento y velocidad final ha favorecido a rivales como Van der Poel.
El neerlandés, por su parte, ya sabe lo que es ganar esta clásica y viene mostrando una gran forma esta temporada, incluso con victorias recientes en Tirreno-Adriatico que confirman que llega listo para otro duelo con el esloveno.
De hecho, el propio Van der Poel ha reconocido algo que dice mucho del nivel actual del campeón del UAE Team Emirates: “es solo cuestión de tiempo antes de que Pogačar gane Milán-San Remo”.
Opinión de Aldo Quiroz
Desde mi punto de vista, Pogačar está cambiando la forma en que se corre el ciclismo moderno. Antes Milán-San Remo era una carrera que explotaba casi siempre en los últimos kilómetros; hoy, cuando él está en el pelotón, la Cipressa ya es zona de guerra.
Ese es el sello de los ciclistas verdaderamente históricos: no solo ganan carreras, cambian la lógica del deporte.
Pogačar tiene la capacidad de convertir una clásica aparentemente controlada en una carrera explosiva a 30 km de meta. Si UAE endurece el ritmo y él lanza su ataque ahí, el único que realmente puede responderle hoy es Van der Poel.
Por eso este duelo no es cualquier cosa. Es probablemente la rivalidad más espectacular del ciclismo actual. Y si Pogačar finalmente conquista San Remo, no será solo una victoria más: será la confirmación de que estamos viendo a uno de los ciclistas más completos de la historia.


