Lo que comenzó como una jugada polémica terminó convirtiéndose en un episodio que cruzó todos los límites.
Alexander Sørloth, delantero de Noruega, ha sido víctima de amenazas de muerte y mensajes que incluso lo incitan al suicidio después de la eliminación de su selección frente a Inglaterra en los Cuartos de Final.
Todo se originó por una acción que cambió el rumbo del partido. Con Noruega arriba en el marcador, Sørloth encabezó un contragolpe con Erling Haaland completamente solo para recibir el pase. Sin embargo, el atacante decidió buscar el disparo. La defensa inglesa bloqueó la jugada y, minutos más tarde, Inglaterra encontró el empate antes de terminar llevándose la victoria por 2-1 en tiempos extra.
La reacción en redes sociales fue inmediata, pero también desmedida.
La pareja del futbolista, Lena Selnes, denunció públicamente que ambos comenzaron a recibir cientos de mensajes de odio, incluidos insultos, amenazas de muerte y comentarios en los que le pedían al delantero que atentara contra su propia vida. El caso provocó indignación dentro del fútbol noruego.
El seleccionador Ståle Solbakken condenó lo ocurrido y calificó las amenazas como un comportamiento inaceptable, recordando que ningún error deportivo puede justificar ataques de ese nivel.
Por su parte, Sørloth explicó la polémica jugada. Aseguró que su primera intención era asistir a Haaland, pero consideró que el defensor John Stones había cerrado la línea de pase y, por esa razón, decidió intentar definir él mismo.
Noruega quedó eliminada, pero su histórica actuación en el torneo no pasó desapercibida. El equipo alcanzó por primera vez unos Cuartos de Final de un Mundial y fue recibido como héroe por miles de aficionados a su regreso al país.
Sin embargo, la historia terminó dejando una de las imágenes más tristes del torneo: un futbolista señalado por una sola decisión y convertido en blanco de amenazas que nunca deberían tener lugar dentro del deporte.
La pregunta es inevitable: ¿las redes sociales ya cruzaron un límite del que el fútbol no puede seguir siendo rehén?
