Gilberto Mora no solo fue titular con México ante Ecuador. Hizo historia.
Con apenas 17 años y 259 días, el joven mexicano apareció en el once inicial de Javier Aguirre y se convirtió en el segundo futbolista más joven en arrancar como titular un partido de eliminación directa, quedando solamente por debajo de una leyenda eterna: Pelé.
El dato es brutal. Pelé lo hizo con 17 años y 239 díasen Suecia 1958, apenas 20 días más joven que Mora. Sí, el mexicano quedó a nada de alcanzar una marca que parecía intocable.
Pero lo más impresionante no fue solo el récord. Fue la forma. Mora jugó con personalidad, pidió la pelota, encaró, se atrevió y en los primeros minutos estuvo cerca de abrir el marcador con dos disparos que hicieron levantar al Estadio Azteca.
En una noche donde México venció 2-0 a Ecuador y volvió a ilusionar a todo un país, Gilberto Mora dejó claro que no está ahí por casualidad. Está ahí porque tiene fútbol, carácter y una madurez que no parece de un jugador de 17 años.
México ganó. México avanzó. Y quizá, en medio de esta noche histórica, también encontró algo todavía más grande: el nacimiento de su próxima gran figura.
