Los Jaguares de Jacksonville, protagonizan una de las decisiones más impactantes recientes en la NFL, dejarán su estadio y jugarán como locales en otra ciudad durante la temporada 2027, en medio de su competencia en la AFC Sur.
La liga aprobó de forma unánime que la franquicia se traslade temporalmente a Orlando, donde disputará todos sus partidos como local en el Camping World Stadium mientras su casa, el EverBank Stadium, entra en una renovación millonaria.
El proyecto en Jacksonville no es menor: se trata de una transformación de aproximadamente 1.4 mil millones de dólares que convertirá el recinto en un estadio moderno con nuevas tecnologías, techo parcial y una experiencia completamente renovada para los aficionados.
Este movimiento no es solo logístico, también estratégico. La franquicia busca expandir su alcance en Florida central y mantener su competitividad en la división, donde comparte protagonismo con Texans, Colts y Titans.
Orlando, por su parte, se prepara con mejoras importantes en su estadio, que estará listo para recibir a la NFL con mayor capacidad y mejores instalaciones, en lo que será una temporada única para la ciudad.
El cambio marca un momento clave para los Jaguars: mientras pelean por mantenerse como contendientes, también apuestan por un futuro a largo plazo con un estadio renovado que los proyecte como una franquicia más sólida dentro de la liga.
