La Selección Mexicana ya encendió motores y dio su primer golpe de preparación rumbo al amistoso ante Portugal, un partido que marcará el termómetro real del equipo a pocos meses del Mundial 2026.
Bajo el mando de Javier Aguirre, el Tri realizó su primer entrenamiento en el Centro de Alto Rendimiento con un plantel prácticamente completo, combinando figuras de Europa y la Liga MX que se fueron incorporando progresivamente.
Entre los nombres que destacan está Raúl Jiménez, quien llega motivado tras un momento personal complicado pero con gol reciente en Inglaterra. También aparece Alexis Vega, ya recuperado y con ritmo competitivo, además de piezas clave como Julián Quiñones, Erick Sánchez, Roberto Alvarado e Israel Reyes.
En la portería, Guillermo Ochoa vuelve a tomar protagonismo en una convocatoria que mezcla experiencia y juventud, mientras que otros jugadores que militan en Europa se integrarán en los próximos días para completar el grupo.
El duelo ante Portugal no es uno más. Será parte de la reinauguración del Estadio Banorte y el primer gran examen internacional en esta etapa final de preparación antes del Mundial. Después, México viajará a Chicago para medirse ante Bélgica, elevando aún más la exigencia.
Aguirre lo tiene claro: este no es tiempo de pruebas, es momento de definir una base sólida. El Tri empieza a tomar forma… y ahora sí, vienen rivales que no perdonan.

