Javier Aguirre soltó la convocatoria para enfrentar a Portugal y Bélgica… pero la pregunta no es quién está, sino quién falta.
Porque esta lista no es completamente elección del “Vasco”. Es una convocatoria marcada por lesiones, urgencias y decisiones que parecen más obligadas que planeadas.
México llega a esta Fecha FIFA como su último gran ensayo antes del Mundial 2026. Y el técnico apostó por una mezcla clara: experiencia, parches y algunos nombres que buscan meterse a la fuerza.
Uno de los puntos más llamativos es el regreso de Guillermo Ochoa, quien vuelve a escena con 40 años y la mira puesta en su sexto Mundial. Su llamado no solo es futbolístico, también es simbólico… y hasta necesario ante la lesión de Luis Ángel Malagón.
En mediocampo aparece una de las grandes novedades: Álvaro Fidalgo, quien recibe su primera convocatoria tras cambiar de selección. Un jugador que Aguirre necesitaba para generar futbol… pero que también evidencia la falta de creatividad interna.
También regresa Julián Quiñones, reforzando un ataque donde México sigue dependiendo de naturalizados para competir.
Pero más allá de los nombres, hay un dato que define esta lista:
Chivas vuelve a ser la base del Tri.
Cinco jugadores del Guadalajara forman el núcleo del equipo, algo que refleja dos cosas: confianza en el proceso… o falta de opciones consolidadas en otras posiciones.
En total, la convocatoria combina 15 jugadores de Liga MX y 12 que militan en el extranjero, intentando encontrar equilibrio entre ritmo local y experiencia internacional.
Pero el contexto pesa más que los nombres.
México llega con bajas importantes por lesión, dudas en la portería, falta de consolidación en mediocampo y una delantera que sigue sin un líder indiscutible.
Y eso convierte estos partidos ante Portugal y Bélgica en algo más que amistosos: son un examen real.
OPINIÓN – Aldo Quiroz
Esta no es la lista ideal del Vasco.
Es la lista que pudo armar.
Entre lesionados, falta de nivel y urgencias, Aguirre está parchando más que construyendo.
El regreso de Memo no es nostalgia… es necesidad.
La base de Chivas no es casualidad… es falta de alternativas.
Y los naturalizados no son lujo… son recurso.
Hoy México no tiene un once definido.
Tiene pruebas.
Y lo más preocupante no es eso…
es que estamos a nada del Mundial.
Aquí ya no se trata de ver quién puede llegar.
Se trata de ver quién realmente está listo.
