La participación de la Selección de Irán en la Copa Mundial de la FIFA 2026 está en serio peligro, a poco más de 100 días del inicio del torneo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. La incertidumbre nace de la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, situación que ha generado dudas sobre si el equipo viajará a territorio estadounidense para disputar sus tres partidos de la fase de grupos contra Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto o si decidirá no presentarse al Mundial.
El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, ha expresado públicamente que, tras las recientes operaciones militares y la muerte de altos líderes en Irán, no se puede esperar con esperanza la participación en la Copa Mundial. Aunque no ha anunciado una retirada formal, sus declaraciones reflejan que el escenario está siendo considerado y que el conflicto bélico podría interferir directamente con el desarrollo del torneo.
El reglamento de la FIFA contempla situaciones en las que una selección ya clasificada decide retirarse o es excluida por circunstancias extraordinarias. De acuerdo con el artículo 6 del reglamento de competición, si Irán se retira, la FIFA tiene plena discreción para determinar el siguiente paso, lo que puede incluir la sustitución de la selección por otro equipo o incluso continuar el torneo sin reemplazo.
Además, las consecuencias para Irán serían importantes si opta por no participar. Podría enfrentar multas económicas significativas dependiendo del momento de la retirada. También tendría que devolver los fondos de preparación y participación otorgados por la FIFA, que superan los 10 millones de dólares. Existe además el riesgo de quedar excluido de futuros torneos organizados por el organismo, incluida la fase de clasificación rumbo al Mundial 2030.
En caso de que Irán se retire, la FIFA podría designar a otra selección para ocupar su lugar en el cuadro del torneo, aunque no existe un mecanismo automático establecido. Entre los posibles candidatos estarían Irak o Emiratos Árabes Unidos, selecciones que estuvieron cerca de clasificar en la eliminatoria asiática.
Qué significaría en la práctica
Una retirada de Irán sería prácticamente inédita en la era moderna del Mundial, ya que ninguna selección se ha bajado del torneo después del sorteo desde 1950. El impacto sería fuerte tanto para la imagen del campeonato como para los aficionados iraníes que ya adquirieron entradas y planearon su viaje.
La FIFA tendría que decidir si reemplaza a Irán por otra selección, cómo reorganizar el calendario y qué hacer con los partidos ya programados. Ese proceso podría abrir debates legales, políticos y deportivos que irían mucho más allá de lo estrictamente futbolístico y marcarían uno de los episodios más delicados en la historia reciente de la Copa del Mundo.
