RUSSELL SOBREVIVE AL ATAQUE DE VERSTAPPEN Y REABRE LA BATALLA EN MERCEDES.

George Russell volvió a golpear en el momento indicado. El británico conquistó el Gran Premio de Azerbaiyán 2026 después de un fin de semana prácticamente perfecto y redujo la distancia que lo separa de su compañero Kimi Antonelli en el campeonato.

 

Russell arrancó desde la pole position y durante buena parte de la carrera controló Bakú con autoridad. Llegó a construir una ventaja superior a los 10 segundos, pero la aparición del Safety Car borró prácticamente todo el trabajo y convirtió un triunfo controlado en una batalla hasta la última recta.

 

Y ahí apareció Max Verstappen.

 

El neerlandés se colocó detrás del Mercedes y comenzó a presionar en las vueltas finales. Russell resistió, pero la definición fue dramática: Verstappen salió pegado a él rumbo a la bandera a cuadros y terminó a solamente 0.196 segundos del ganador.

 

Para Russell fue su tercera victoria de la temporada y la octava de su carrera en Fórmula 1. Además, consiguió su primer Grand Slam en la categoría después de firmar la pole, liderar todas las vueltas, marcar la vuelta rápida y ganar la carrera.

 

El podio lo completó Isack Hadjar, quien consiguió un destacado tercer lugar en su regreso después de seis semanas fuera por una lesión en la muñeca. Charles Leclerc terminó cuarto y Antonelli remontó desde el puesto 16 de la parrilla hasta finalizar quinto.

 

Pero el resultado también tiene impacto directo en el campeonato.

 

Antonelli continúa como líder con 302 puntos, mientras Russell llegó a 236, reduciendo la diferencia entre ambos pilotos de Mercedes a 66 unidades.

 

Russell asegura que desde el parón de verano se siente cada vez más cómodo con su nueva forma de conducir. Y Bakú parece confirmar esa recuperación: fue rápido en prácticas, consiguió una contundente pole y terminó convirtiendo el fin de semana en victoria.

 

Mercedes sigue teniendo al líder del Mundial, pero ahora también tiene a su compañero acercándose.

 

Bakú no solamente dejó una victoria de Russell. Dejó abierta una batalla interna que puede convertirse en uno de los grandes temas del cierre de temporada.