La Liga MX ha entrado en un parón que ha sorprendido a muchos aficionados justo después de un intenso inicio del Clausura 2026. Tras disputarse las primeras tres jornadas en menos de dos semanas, el torneo se detendrá casi dos semanas debido a la actividad de la Selección Mexicana, que enfrentará amistosos preparatorios rumbo al Mundial de 2026 ante Panamá y Bolivia.
Este receso en el calendario obedece a la necesidad de priorizar los compromisos del Tri, pues los partidos no corresponden a una Fecha FIFA, pero sí involucrarán exclusivamente a jugadores que militan en la Liga MX y la MLS, dejando fuera a los legionarios europeos.
La pausa será breve pero significativa: la actividad de clubes volverá con la Jornada 4 del Clausura 2026 entre el viernes 30 de enero y el domingo 1 de febrero, con el Puebla vs. Toluca como uno de los duelos que marcarán la reanudación del balompié nacional.
El parón también llega en un contexto interesante para el torneo: equipos como Chivas lideran la tabla tras la Jornada 3, mientras otros grandes todavía buscan afinar su ritmo antes de retomar la lucha por los primeros puestos.
Con este ajuste en el calendario, la Liga MX vuelve a demostrar cómo la preparación del Tri hacia la Copa del Mundo influye directamente en el desarrollo de la competencia local, obligando a clubes y afición a adaptarse a un calendario cada vez más exigente.

