La Selección Inglesa estudia una medida poco tradicional para el Copa Mundial de Fútbol de 2026: que quienes no jueguen, sus suplentes, se queden en el vestuario en lugar de estar en la banca.
La iniciativa fue planteada por su técnico, Thomas Tuchel, quien recordó que clubes europeos ya recurrieron a esta opción en torneos recientes disputados en EEUU. El objetivo: evitar que el calor extremo afecte al equipo y mantener la frescura para cuando tengan que saltar al campo.
“Si eso nos ayuda durante los partidos cuando tengan que entrar al campo, lo consideraremos como una posibilidad”, admitió el estratega.
La propuesta habla menos de protocolo y más de supervivencia en condiciones que podrían superar los 35 °C: cuidar a los jugadores que esperan su turno podría ser la clave, y marcar una imagen diferente antes de que ruede el balón. ¿Romperá con la tradición de banquillo conjunto para revolucionar la Copa?



