Lo que debía ser uno de los partidos más atractivos de la temporada en la MLS terminó convirtiéndose en un problema legal y económico para la liga y para los Vancouver Whitecaps.
La Corte Suprema de Columbia Británica aprobó un acuerdo que obliga a la MLS y al club canadiense a pagar alrededor de 329 mil dólares para resolver una demanda colectiva presentada por aficionados que compraron boletos esperando ver a Lionel Messi jugar.
El conflicto se originó el 25 de mayo de 2024 cuando Inter Miami visitó a Vancouver en el estadio BC Place ante más de 50 mil aficionados. El partido había sido promocionado con la expectativa de ver a Messi, pero el argentino finalmente no viajó con el equipo.
La decisión fue tomada por el entonces entrenador del Inter Miami, Gerardo Tata Martino, quien optó por darle descanso a Messi y a otras figuras como Luis Suárez y Sergio Busquets debido al calendario cargado de partidos.
La ausencia provocó molestia entre muchos aficionados que consideraron que el partido había sido promocionado bajo la expectativa de ver a la estrella argentina, lo que llevó a la demanda.
Aunque la MLS y los Whitecaps no admitieron responsabilidad legal, ambas partes aceptaron el acuerdo para evitar un proceso judicial más largo. El dinero será destinado a organizaciones deportivas juveniles en Canadá y el caso obliga además al club a dejar más claro en la venta de boletos que la participación de jugadores específicos nunca está garantizada.


