El Manchester City ya fue declarado culpable: ahora viene lo que realmente puede sacudir a Inglaterra.

Después de años de investigaciones, documentos, acusaciones y una batalla legal gigantesca, llegó una decisión que puede cambiar la historia reciente del futbol inglés. Manchester City fue declarado culpable y ahora la gran pregunta es una sola: ¿qué le puede pasar?

 

El caso que durante años persiguió al Manchester City finalmente llegó a un punto crítico.

 

Una comisión independiente determinó que el club incumplió de manera grave las reglas financieras de la Premier League durante varias temporadas, en un periodo que comprende desde 2009-10 hasta 2017-18.

 

Pero para entender la magnitud del escándalo hay que explicar algo importante:

 

¿De qué acusaban realmente al City?

 

¿Qué hizo el Manchester City?

En términos sencillos, las reglas financieras buscan evitar que un club pueda gastar cantidades muy superiores a los ingresos que realmente genera.

 

El problema, según determinó la comisión, es que Manchester City habría encontrado mecanismos para hacer que sus números parecieran mucho mejores de lo que realmente eran.

 

La Premier League informó que el City utilizó contratos comerciales que la comisión calificó como ficticios o simulados (“sham contracts”) con patrocinadores.

 

¿Para qué?

 

Para inflar artificialmente sus ingresos y reducir los costos que aparecían en sus cuentas.

 

Y aquí aparece uno de los datos más impresionantes de todo el caso.

 

La comisión concluyó que esos mecanismos permitieron al club inflar ingresos y reducir costos por más de 900 millones de libras durante el periodo investigado.

 

¿Cómo funcionaba supuestamente?

La investigación determinó que algunos patrocinadores solamente pagaban una parte del dinero que oficialmente aparecía como patrocinio.

 

El resto habría sido financiado por Abu Dhabi United Group (ADUG), entonces propietario del club.

 

De esa manera, el dinero podía aparecer en las cuentas como ingreso comercial, cuando la comisión concluyó que parte de esos fondos provenía realmente de la estructura propietaria.

 

También se encontraron otros acuerdos utilizados para registrar gastos inferiores a los que realmente tenía el club.

 

¿Por qué importa tanto?

 

Porque si un equipo registra más ingresos y menos gastos, tiene mucho más margen para invertir en fichajes, salarios y construcción de una plantilla sin aparentemente romper las reglas financieras.

 

La comisión concluyó que, si las operaciones hubieran sido reportadas correctamente, el City habría excedido por una cantidad considerable los límites de gasto tanto de la Premier League como de la UEFA.

 

Entonces, ¿qué eran los famosos 115 cargos?

No eran 115 acusaciones de exactamente lo mismo.

 

El expediente agrupaba diferentes tipos de presuntas infracciones: información financiera incorrecta, pagos relacionados con jugadores y entrenadores, incumplimientos de reglas financieras de UEFA y Premier League y falta de cooperación con la investigación.

 

La decisión publicada por la Premier establece que el City fue encontrado culpable de todos los cargos relacionados con las infracciones financieras graves y de tres de los cuatro cargos relativos a cooperación y buena fe que fueron considerados por la comisión.

 

La propia comisión sostuvo que el club realizó esfuerzos para obstaculizar la investigación y concluyó que su conducta buscaba eludir las reglas financieras de la Premier.

 

¿Entonces le van a quitar títulos al Manchester City?

Eso no está decidido.

 

Y aquí hay que tener mucho cuidado.

 

La comisión ya determinó responsabilidad, pero el castigo se decidirá en una audiencia separada.

 

Las reglas permiten una amplia gama de sanciones, incluyendo multas, deducciones de puntos y otras sanciones deportivas. Informes sobre el caso señalan que, en el extremo, también se ha planteado la posibilidad de una expulsión de la Premier League.

 

Eso no significa que alguna de esas sanciones vaya necesariamente a imponerse.

 

Y el City todavía pelea

La historia tampoco terminó con el veredicto.

 

Manchester City rechaza las conclusiones de la comisión y sostiene que existen errores importantes en la decisión. El club presentó una apelación contra el fallo.

 

Por eso todavía faltan dos capítulos fundamentales:

 

la resolución de la apelación y la sanción definitiva.

 

Hasta entonces, hablar de descenso, pérdida de campeonatos o una deducción específica de puntos como hechos consumados sería adelantarse a una decisión que todavía no existe.

 

¿Por qué este caso puede ser histórico?

Porque no estamos hablando únicamente de una multa o de una irregularidad administrativa aislada.

 

La Premier League sostiene que las infracciones abarcaron casi una década, mientras Manchester City se transformaba en una de las grandes potencias del futbol mundial.

 

Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, calificó el procedimiento como el caso disciplinario más importante en la historia de la competición.

 

Ahora comienza posiblemente la parte más delicada.

 

El City ya conoce el veredicto inicial. Lo que todavía no conoce es el precio que tendrá que pagar si ese veredicto sobrevive a la apelación.