Lo que prometía ser una historia de éxito y estrellas en la MLS terminó en un boomerang brutal para Hirving “Chucky” Lozano. El delantero mexicano, que llegó con bombo y platillo como el primer jugador designado en la historia del San Diego FC salary and plans article – MLSsoccer.com, acaba de ver cómo el club decidió borrar su nombre de los planes para la temporada 2026, pese a tener contrato hasta 2028 y haber sido el estandarte del equipo en su temporada inaugural.
Esto no es debate: es verdadero caos futbolístico. Un fichaje de cerca de $12 millones USD que prometía llenar estadios y vender camisetas queda ahora en un limbo deportivo y profesional. San Diego FC anunció que Lozano no entrará en su proyecto deportivo para este año, argumentando que “no encaja en el estilo de juego ni en la química del equipo”, palabras que reventaron ecos en todo el fútbol mexicano.
Lozano no solo fue la cara del equipo en su primera campaña en la MLS, también registró 11 goles y 9 asistencias en 34 partidos, y aun así fue marginado del proyecto sin tapujos.
Y aquí viene lo que Furia Deportiva no se va a callar:
¿Cómo puedes descartar a tu máximo referente deportivo tras una sola temporada exitosa?
¿Cómo permites que problemas internos y falta de liderazgo destruyan una inversión histórica?
¿Dónde quedó la responsabilidad de un club que se jacta de ambición y proyecto estructural?
Este movimiento deja muchas preguntas más calientes que un clásico nacional: si San Diego FC prefiere prescindir de su estrella para “jugar en colectivo”, entonces el colectivo debería haber funcionado sin romper el proyecto desde adentro.
¿Qué viene ahora para el Chucky?
Su salida lo deja libre para negociar con otros clubes de la MLS o de la Liga MX, e incluso surgieron fuertes rumores de que equipos como Atlanta United están rastreando su posible llegada, una oportunidad que podría encender nuevamente su carrera y borrar este capítulo gris.
En serio, ¡esto no es fútbol, es telenovela deportiva!

