La selección de Italia vuelve a escribir uno de los capítulos más oscuros de su historia al quedar fuera del Mundial 2026, confirmando una crisis profunda que ya no es casualidad sino tendencia.
La Azzurra, cuatro veces campeona del mundo, cayó en la repesca europea ante Bosnia y Herzegovina tras empatar 1-1 y ser derrotada 4-1 en la tanda de penales, en un partido que terminó marcando otro golpe devastador para el orgullo italiano
El encuentro parecía controlado tras el gol inicial de Italia, pero todo cambió con la expulsión de Alessandro Bastoni antes del descanso, un punto de quiebre que permitió la reacción rival y llevó el partido hasta el límite
Bosnia igualó en la segunda mitad y terminó imponiéndose desde los once pasos, dejando a Italia fuera de la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva, algo impensable para una potencia histórica del fútbol
La magnitud del fracaso es aún mayor al recordar que Italia no disputa un Mundial desde Brasil 2014, acumulando más de una década lejos del máximo escenario del fútbol
El golpe ha desatado críticas durísimas dentro y fuera del país, con llamados urgentes a una reconstrucción total del sistema futbolístico italiano, que hoy enfrenta una de sus crisis más profundas desde que levantó su último título mundial en 2006

