Saúl “Canelo” Álvarez vuelve a estar en el centro de la polémica, pero esta vez los golpes llegaron fuera del cuadrilátero.
Juan Manuel Márquez y Cuauhtémoc Blanco cuestionaron públicamente la trayectoria del boxeador mexicano y pusieron nuevamente sobre la mesa una discusión que ha acompañado a Canelo durante buena parte de su carrera:
¿Enfrentó siempre a los mejores rivales disponibles o su trayectoria fue cuidadosamente administrada para proteger al hombre que se convirtió en uno de los mayores negocios del boxeo?
Márquez fue crítico.
Cuauhtémoc fue todavía más directo.
Y entre ambos reabrieron uno de los debates más divisivos alrededor del boxeo mexicano.
MÁRQUEZ: “HAY QUE CUIDAR LA MINITA DE ORO”
Durante su participación en el Posscass de Compas, Juan Manuel Márquez reconoció primero algo que considera indiscutible sobre Canelo: su disciplina y profesionalismo.
Pero inmediatamente lanzó el cuestionamiento.
Para el “Dinamita”, la carrera de Álvarez ha sido “bien llevada, bien estudiada”, y considera que en diferentes momentos no fue enfrentado con los rivales que debía combatir.
Márquez llevó incluso la discusión hacia el negocio detrás del boxeo.
“Hay que cuidar la minita de oro”, expresó el excampeón mundial al explicar su percepción sobre la manera en que se manejó la carrera del tapatío.
La acusación deportiva es fuerte: Márquez no está diciendo que Canelo carezca de talento. Lo que cuestiona es la selección y el momento de algunos de sus rivales.
CUAUHTÉMOC FUE MUCHO MÁS DURO
Si Márquez cuestionó la construcción de la carrera, Cuauhtémoc Blanco prácticamente no utilizó filtros.
El histórico exfutbolista mexicano aseguró que la trayectoria de Canelo no le gusta y reclamó peleas contra adversarios que realmente lo obligaran a llevarse al límite.
Su frase terminó incendiando la conversación:
“Puro pinche flancito”.
Blanco comparó lo que busca en una pelea con lo que veía precisamente en Juan Manuel Márquez: combates en los que el mexicano tenía que intercambiar golpes, sufrir y asumir riesgos.
Y todavía lanzó otro golpe, esta vez contra el público.
Para Cuauhtémoc, los aficionados también tienen responsabilidad porque continúan consumiendo las peleas aunque posteriormente critiquen la calidad del rival.
PERO HAY UNA DIFERENCIA IMPORTANTE: CRITICAR SUS RIVALES NO BORRA SU CARRERA
Aquí es donde comienza realmente el debate.
Una cosa es cuestionar a determinados rivales y otra muy diferente afirmar que toda la trayectoria de Canelo fue construida artificialmente.
Álvarez sí enfrentó nombres importantes durante su carrera.
Floyd Mayweather Jr., Gennady Golovkin, Dmitry Bivol, Miguel Cotto, Shane Mosley, Sergey Kovalev, Caleb Plant, Callum Smith y Jermell Charlo forman parte de su historial.
Por eso el debate no debería reducirse simplemente a decir que Canelo enfrentó únicamente rivales fáciles.
La pregunta más interesante es otra:
¿Los enfrentó a todos en el momento adecuado?
Ahí es donde críticos como Márquez han concentrado históricamente buena parte de sus cuestionamientos.
EL GRAN DEBATE: EL BOXEADOR CONTRA EL NEGOCIO
La polémica también expone una realidad del boxeo moderno.
Las grandes peleas no se construyen únicamente con criterios deportivos.
Existen promotoras, contratos, organismos, bolsas multimillonarias, plataformas de televisión y negociaciones que pueden determinar quién enfrenta a quién y cuándo.
Y Canelo llegó a convertirse en una de las figuras comercialmente más importantes del deporte.
Precisamente ahí aparece el argumento de Márquez:
cuando un boxeador representa tanto dinero, ¿el negocio comienza a influir demasiado en el riesgo deportivo que se está dispuesto a asumir?
¿CRÍTICA JUSTA O DEMASIADO DURA?
Canelo tiene títulos mundiales, campeonatos en diferentes divisiones y una trayectoria que lo convirtió en una de las principales figuras mexicanas de su generación.
Eso forma parte de su currículum.
Pero también existe una discusión legítima sobre algunos rivales, los momentos en los que se realizaron ciertas peleas y otros enfrentamientos que los aficionados querían ver y nunca sucedieron.
Márquez y Cuauhtémoc simplemente llevaron esa discusión a otro nivel.
Uno lo hizo desde la experiencia de haber sido campeón mundial.
El otro desde la perspectiva del aficionado que quiere espectáculo y enfrentamientos de máxima exigencia.
LA PREGUNTA QUE CANELO SEGUIRÁ CARGANDO
Al final, probablemente esta discusión continuará incluso cuando Saúl Álvarez haya terminado definitivamente su carrera.
Porque sus campeonatos y logros estarán registrados.
Pero también permanecerá el debate sobre cómo se construyó su camino hasta conseguirlos.
Juan Manuel Márquez puso el negocio bajo la lupa.
Cuauhtémoc Blanco fue mucho menos diplomático.
Y dejaron una pregunta perfecta para dividir opiniones:
¿Canelo construyó una carrera histórica porque venció a quienes tenía enfrente, o pudo haber construido un legado todavía mayor enfrentando más veces al rival más peligroso disponible en el momento más peligroso?

