México todavía tiene Mundial: el país se queda con partidos grandes y el Tri vuelve al Azteca el 30 de junio

México no ha terminado su papel como sede mundialista. Aunque la fase de grupos está llegando a su cierre, el país todavía tiene cuatro partidos por recibir, incluyendo uno de enorme peso emocional: el regreso de la Selección Mexicana al Estadio Ciudad de México para disputar los dieciseisavos de final el martes 30 de junio. El calendario pendiente en territorio mexicano arranca con España contra Uruguay, partido de fase de grupos que se jugará en Guadalajara este 26 de junio. Después llegará el primer cruce de eliminación directa en Monterrey, con Países Bajos contra Marruecos el 29 de junio. El plato fuerte será el 30 de junio en la Ciudad de México. México, líder del Grupo A con paso perfecto, jugará los dieciseisavos de final ante un mejor tercer lugar de los grupos C, E, F, H o I. El rival todavía no está definido, pero el escenario sí: el Tri volverá a casa en un partido donde ya no habrá margen de error. Y todavía habrá un último capítulo en suelo mexicano: el 5 de julio, también en la Ciudad de México, se jugará un partido de octavos de final entre el ganador del México vs. tercer lugar y el ganador del cruce correspondiente de esa misma llave. Así que México no solo fue sede de la inauguración y de la fase de grupos. Todavía tendrá partidos con presión real, eliminación directa, selecciones de peso y la posibilidad de ver al Tri avanzar frente a su gente. El Mundial se irá apagando poco a poco en territorio mexicano, pero antes dejará noches decisivas. Guadalajara tendrá un cierre bravo, Monterrey recibirá un partidazo internacional y la Ciudad de México vivirá lo más esperado: México jugándose la vida en casa.
La Copa del Mundo 2026 se volvió una locura: ya es la más goleadora de todos los tiempos

La Copa del Mundo 2026 acaba de romper una marca histórica. A falta de que termine la fase de grupos y sin haber llegado todavía a la parte más fuerte del torneo, esta edición ya superó el récord de goles que pertenecía a Qatar 2022. El momento llegó en el partido entre Estados Unidos y Turquía, cuando Auston Trusty marcó el gol número 173 del torneo. Con esa anotación, la edición 2026 dejó atrás los 172 tantos registrados en Qatar, que hasta ahora era la Copa del Mundo con más goles en la historia. Lo impresionante no es solo haber roto el récord, sino la forma en que se logró. Qatar 2022 necesitó 64 partidos para llegar a 172 goles. En cambio, el torneo de 2026 alcanzó los 173 tantos en apenas 60 encuentros, con varios partidos de fase de grupos y toda la eliminación directa todavía por jugarse. El nuevo formato de 48 selecciones ha sido muy criticado, pero en espectáculo ofensivo ya entregó una respuesta contundente. Más equipos, más partidos y más espacios han provocado marcadores amplios, duelos abiertos y una lluvia de goles que está cambiando la historia del torneo. También hay otra lectura: este Mundial no solo está siendo grande por su tamaño, sino por su impacto. Ya rompió récord de asistencia y ahora también rompió el récord goleador. Es una edición que todavía no llega a su clímax y ya está escribiendo números que pueden tardar décadas en ser alcanzados. La pregunta ahora no es si este será el Mundial con más goles de la historia. Eso ya quedó resuelto. La verdadera pregunta es hasta dónde llegará la cifra final cuando aparezcan los cruces de eliminación directa, los favoritos se jueguen la vida y cada partido tenga aroma de final. La Copa del Mundo 2026 todavía tiene mucho por contar, pero en goles ya hizo historia.
La Copa del Mundo 2026 ya rompió la historia: el torneo todavía no termina y ya superó a todos

La Copa del Mundo 2026 ya puede presumir un récord histórico antes de llegar a su fase final. El torneo organizado por México, Estados Unidos y Canadá superó la marca de asistencia más alta en la historia de la competencia, una cifra que parecía intocable desde Estados Unidos 1994. El nuevo registro llegó durante el partido entre Ecuador y Alemania, cuando la asistencia acumulada alcanzó los 3 millones 605 mil 357 aficionados. Con eso, la edición 2026 dejó atrás los 3 millones 587 mil 538 espectadores que habían asistido al torneo de 1994. Lo más impresionante es que el récord cayó cuando todavía quedan muchos partidos por disputarse. Es decir, no estamos hablando de una marca cerrada, sino de una cifra que seguirá creciendo conforme avance la ronda de eliminación directa. Este fenómeno se explica por varios factores: el nuevo formato de 48 selecciones, los 104 partidos programados, estadios de enorme capacidad y una demanda altísima en las tres sedes anfitrionas. La apuesta por un torneo más grande ha generado críticas, pero en asistencia ya entregó un resultado contundente. La Copa del Mundo 2026 no solo está siendo la más grande en estructura; también apunta a convertirse en la más multitudinaria de todos los tiempos. Para FIFA, el mensaje es claro: el futbol sigue llenando estadios, moviendo ciudades y convocando masas como ningún otro evento deportivo. Ahora la pregunta ya no es si este torneo romperá récords, sino hasta dónde llegará la cifra final. Porque si todavía falta la parte más intensa del campeonato, el número definitivo puede terminar siendo una marca difícil de alcanzar por generaciones.
Se acabó el sueño: las selecciones que ya hicieron maletas en la Copa del Mundo 2026

La Copa del Mundo 2026 empieza a dejar sus primeras víctimas. Con el cierre de varios grupos y el nuevo formato de 48 selecciones, algunos equipos todavía se aferran al boleto como mejores terceros, pero otros ya no tienen escapatoria: quedaron eliminados y se despiden demasiado pronto del torneo. Entre las selecciones que ya no tienen vida aparecen Catar, República Checa, Haití, Turquía, Túnez, Curazao, Panamá y Jordania. Todas llegaron con historias distintas, pero con el mismo desenlace: no les alcanzó para meterse a los dieciseisavos de final. Haití fue una de las primeras en decir adiós después de una fase de grupos muy complicada, donde nunca logró competir con la solidez necesaria. Catar tampoco pudo sostenerse en un grupo que terminó por exhibir sus limitaciones. República Checa, por su parte, cayó en el sector de México y terminó pagando caro no haber aprovechado sus oportunidades. También sorprende el golpe para Turquía, una selección que llegó con nombres interesantes, pero que se fue demasiado pronto. Túnez tampoco encontró regularidad y Curazao, aunque dejó momentos dignos, terminó pagando el peso de competir contra selecciones de mayor jerarquía. Panamá y Jordania completan la lista de equipos que ya quedaron sin margen. Para ambos, el torneo fue una experiencia histórica, pero el nuevo formato no perdona: avanzar exige puntos, goles y carácter competitivo desde el primer partido. La gran lectura es clara: una Copa del Mundo de 48 selecciones abre la puerta a más países, más historias y más sueños, pero también deja al descubierto una realidad dura. No basta con participar. En este escenario, los errores se pagan rápido y la diferencia entre competir y despedirse puede estar en una jugada, una desconcentración o una noche sin contundencia. Mientras algunos celebran su pase a la siguiente ronda, otros ya se van a casa con la sensación amarga de haber dejado pasar una oportunidad enorme. La Copa del Mundo sigue, pero para estas selecciones, el sueño terminó antes de tiempo.
Uruguay arde por dentro: Bielsa enfrenta su momento más explosivo antes del partido que puede salvarlo todo

La Selección de Uruguay vive horas de máxima tensión en plena Copa del Mundo. A unas horas de enfrentar a España en un partido decisivo, surgieron reportes sobre una reunión complicada entre Marcelo Bielsa y varios referentes del plantel, en medio de un ambiente cargado por los malos resultados y las dudas futbolísticas. Uruguay llegó al torneo con una expectativa enorme, pero hasta ahora no ha respondido como se esperaba. Los empates ante Arabia Saudita y Cabo Verde dejaron a la Celeste contra las cuerdas, obligada a sacar un resultado positivo frente a España para mantener viva la ilusión de avanzar a la siguiente ronda. El problema ya no parece ser solamente futbolístico. Según reportes, algunos jugadores habrían manifestado su inconformidad por la carga de entrenamientos, el desgaste físico y ciertos planteamientos tácticos. La frase que más ruido generó fue contundente: “esto ya no se aguanta más”, una señal clara de que el vestidor atraviesa un momento delicado. Bielsa siempre ha sido un técnico de métodos intensos, exigentes y poco negociables. Esa misma personalidad que muchas veces potencia a sus equipos también puede generar desgaste cuando los resultados no acompañan. Y en Uruguay, la presión es doble: no solo se exige competir, se exige hacerlo con carácter, identidad y orgullo histórico. La reunión habría dejado al descubierto una fractura interna justo antes del partido más importante de la fase de grupos. Uruguay necesita unidad, pero llega rodeado de dudas. Necesita rebeldía, pero también orden. Necesita responder en la cancha antes de que el ruido externo termine consumiendo el proceso. El duelo ante España puede cambiarlo todo. Una victoria calmaría la tormenta y devolvería vida a la Celeste. Una eliminación, en cambio, podría abrir una crisis profunda alrededor de Bielsa, su metodología y el futuro inmediato de una selección que llegó para ser protagonista, pero que hoy pelea contra sus propios fantasmas. Uruguay todavía tiene historia, jerarquía y jugadores para levantarse. Pero ahora debe demostrarlo donde más pesa: dentro de la cancha.
Países Bajos vs Marruecos: Monterrey tendrá un duelo con aroma a final adelantada

El Estadio BBVA ya tiene confirmado uno de los partidos más atractivos de los dieciseisavos de final: Países Bajos contra Marruecos. El duelo se jugará el lunes 29 de junio a las 7:00 de la noche, tiempo del centro de México, en Monterrey. Países Bajos llega como líder del Grupo F después de cerrar la primera fase con autoridad. El equipo de Ronald Koeman venció 3-1 a Túnez, terminó en la cima de su sector y evitó un cruce más peligroso contra Brasil. Su ataque ha sido uno de los más productivos del torneo, aunque todavía deja dudas defensivas que Marruecos puede aprovechar. Marruecos, por su parte, llega con el sello competitivo que lo ha convertido en una selección incómoda para cualquiera. No es un rival de trámite, no se asusta ante nombres grandes y ya demostró en los últimos años que puede competirle de tú a tú a potencias históricas. Para Monterrey, será un cierre de lujo como sede mundialista. El BBVA recibirá un partido con dos estilos muy distintos: la posesión, velocidad y pegada neerlandesa contra la intensidad, orden y orgullo competitivo de Marruecos. El ganador avanzará a octavos de final y mantendrá vivo el sueño de meterse entre los 16 mejores del torneo. Pero más allá del boleto, este partido tiene todos los ingredientes para ser una de las grandes batallas de la primera ronda de eliminación directa. Países Bajos llega con cartel de favorito. Marruecos llega con hambre de golpe mundial. Y Monterrey será el escenario donde uno de los dos dará un paso enorme, mientras el otro tendrá que despedirse demasiado pronto.
México ya ganó su grupo, pero ahora empieza el verdadero peligro

México hizo su trabajo. Ganó el Grupo A, cerró la primera fase con paso perfecto y ahora espera rival para los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026. El equipo de Javier Aguirre llega con confianza, con una defensa que no ha recibido gol y con una afición ilusionada, pero el nuevo formato del torneo también trae una realidad incómoda: todavía no hay rival definido. El Tri enfrentará a uno de los mejores terceros lugares, específicamente de los grupos C, E, F, H o I. Eso abre una lista de escenarios que puede cambiar dependiendo de los últimos resultados de la fase de grupos. Entre los nombres que aparecen en el radar están selecciones como Escocia, Ecuador o Suecia, además de equipos que todavía dependen de lo que ocurra en los grupos H e I. Ahí pueden aparecer combinados peligrosos como Uruguay, Cabo Verde, Arabia Saudita, Senegal o Irak, dependiendo de cómo cierre cada sector. La buena noticia para México es que, al terminar como líder, evitó de entrada un cruce más pesado contra un segundo lugar de grupo. La mala noticia es que en una Copa del Mundo de 48 selecciones, los terceros lugares pueden ser trampas. Algunos llegan con pocas luces, pero otros aterrizan en la eliminación directa después de haber competido en grupos muy duros. México no puede caer en el exceso de confianza. La fase de grupos fue impecable, pero a partir de ahora ya no importa cómo llegaste, sino cómo respondes cuando no hay margen de error. Un mal partido, una expulsión, una desconcentración o una noche inspirada del rival pueden cambiarlo todo. El Tri tiene argumentos para ilusionarse: orden defensivo, contundencia, ritmo competitivo y el impulso emocional de jugar en casa. Pero si quiere que esta Copa del Mundo sea recordada como algo más que una buena primera ronda, tendrá que confirmar su grandeza en los partidos donde históricamente México ha cargado con más presión. El rival todavía no tiene nombre. El reto sí: ganar, convencer y empezar a derrumbar fantasmas.
¡México vuelve a codearse con la élite! El Tri rompe la barrera del Top 10 mundial tras su gran Copa del Mundo

La Selección Mexicana sigue recogiendo los frutos de su extraordinario inicio en la Copa del Mundo 2026. Gracias a sus sólidas actuaciones y a los resultados obtenidos en la fase de grupos, el conjunto dirigido por Javier Aguirre escaló hasta colocarse entre las diez mejores selecciones del planeta en el ranking mundial en vivo de la FIFA, un logro que no conseguía desde hace varios años. El ascenso de México no es producto de la casualidad. El Tri cerró la primera fase con paso firme, mostrando una defensa sólida, un funcionamiento colectivo convincente y una ofensiva que respondió en los momentos importantes. Las victorias sobre Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa impulsaron significativamente la puntuación del combinado nacional en la clasificación internacional. Más allá del puesto en el ranking, el crecimiento refleja el momento que vive la selección. Javier Aguirre ha conseguido formar un equipo equilibrado, con experiencia en la columna vertebral y jóvenes que han respondido bajo la presión de jugar un Mundial como anfitriones. El Top 10 no entrega títulos, pero sí confirma que México vuelve a competir de tú a tú con las principales potencias del futbol internacional. Además, mejora la percepción internacional del equipo y fortalece la confianza de un plantel que todavía aspira a seguir avanzando en la fase de eliminación directa. Ahora llega la verdadera prueba. El ranking es consecuencia del rendimiento, pero el prestigio definitivo se construye en los partidos de vida o muerte. Si el Tri mantiene el nivel mostrado hasta ahora, no solo podrá conservar un lugar entre las mejores selecciones del mundo, sino también alimentar la ilusión de firmar una de las actuaciones más importantes de su historia en una Copa del Mundo.